
Quizás no hubiera llevado tanto tiempo si no estuviera en inglés, o si me hubiera puesto a leerlo del tirón y no haberlo paseado en el bolso durante meses. Pero me parece que lo he disfrutado así más, he pasado más tiempo con Guernsey junto a mí.
O algo así. No sé muy bien lo que quiero decir.
Es bueno, muy bueno. Al principio recuerda a 84, Charing Cross Road por lo evidente: epoca similar, temática que ronda en torno a los libros, forma epistolar. Pero no, no se parece en nada. Además de que es mucho más largo, de que las cartas no existen en realidad (detalle que le da mucho valor a 84, pero que no se la quita a este) y de que la historia acaba con un nivel de complejidad mucho mayor. Es cierto que llegado el final la cosa se parece más a Orgullo y Prejucio que a 84 Charing Cross Road, y es uno de esos libros que tienen final feliz. Lo que me parece un poco raro, porque los últimos que he leído no son muy positivos llegados al desenlace.
Y aquí tenemos a una escritora de la post-guerra, joven, que se manda cartas con una pequeña sociedad literaria de las Channel Islands y que acaba enamorándose del lugar y de la gente de allí. Así que hace lo que no tuvo ocasión de lograr Helene Hanff y se va a Guersney. Es un libro muy duro a ratos, muy divertido a veces, con miles de historias enrevesadas, que hace que sea muy completo. Me ha gustado mucho, mucho y es la primera vez que leo un libro en inglés que sea de no ficción. Y que no sea de vampiros (o similar), todo sea dicho.
Lo que mejor construido está es, sin lugar a duda, los personajes. Al fin y al cabo el libro no tiene una trama de accción trepidante, ni un hilo argumental definido, pero las personas y sus historias son lo que lo hacen entrañable. La personalidad de la protagonista, Juliet, una mujer decidida (frente a tanta debilucha cursi que había en la época), el genial Sidney, su editor, con el que yo esperaba que terminase, la verdad. Peero no va la cosa por esos derroteros. Tambien hay un irritante pretendiente y por supuesto, todos los campechanos integrantes de la Sociedad Literaria. Un gran conjunto de gente muy singular.
Curiosamente, lo que más me ha gustado del libro no es parte de la historia, sino del trozo final en el que Annie Barrows explica cómo Marie Ann Shaffer murió y por qué ella se dignó a terminar y corregir el manuscrito de la historia. Y la verdad es que se aprecia muchísimo, según vas leyendo la explicación de la mujer, la mano que ha tendido en la historia, la forma de narrar. Y hay un fragmento final que no puedo considerar una cita, pero que me ha gustado mucho:
I've heard of people who want to know if Mary Lamb really stabbed her mother with a carving knife (yes!) and people who want to make potato peel pie (I advise against this) and people who want to read another book written in letters (Daddy Long Legs).
This profusion of questions, exclamations, and tales is the new version of the Society. Its members are spread all over the world, but they are joined by their love of books, of talking about books, and of their fellow readers. We are transformed - magically - into the literary society each time we pass a book along, each time we ask a question about it, each time we say, "If you liked that, I bet you'd like this". Whenever we are willing to be delighted and share our delight, as Mary Ann did, we are part of the ongoing story of The Guernsey Literary and Potato Peel Pie Society.
Annie Barrows, April 2009
Y aunque sé que he perdido mucha información al leerlo en inglés (como ese incidente en el que había que retirar algo del cuero cabelludo de alguien y no sé bien que pasó, porque no había forma de traducir el contexto, al menos sin diccionario y en un autobús) pero me alegro de haberlo hecho, ya que leer de la lengua materna del autor es un gustazo. Espero leerlo dentro de unos años en inglés de nuevo y tener una mejor comprensión de él.
Hasta entonces,
Nos vemos
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