
En realidad no tengo muy claro el propósito de la actualización, ya que no me he terminado el libro que debería (el Potato Peel Pie) pero sí que tengo nuevas adquisiciones, y para más inri un ordenador nuevo recién instalado y cuyo teclado quería probar.
No me leí El señor de las moscas para el club de lectura ya que creí que no llegaría. Cuando terminamos fui a comprarme el siguiente, La tienda de los suicidas, que además estaba muy barato, a 8 euros (si no recuerdo mal). Todavía estoy leyendome el otro, pero me dieron ganas de empezarlo anoche, porque era muy finito y casi me lo termino. Esta mañana, no se bien con que escusa, me lo he terminado. Y la verdad es que es buenísimo. Anoche no podía parar de reirme, porque el principio es la leche. Es lo que más me ha gustado.
A medida que avanza el libro, sin embargo, el humor negro va desapareciendo un poco, a medida que Alan va desmartirizando a la familia. Y sin embargo, a mi me gustaba más cuando era la tienda de los suicidas. El nombre del proveedor (La muerte me la suda) hizo que me estuviera riéndo un rato y me encantó lo del Death Kiss, o conocer el por qué del logo de la manzana de Apple. Tambien recuerdo que hubo una frase que me gustó, pero no apunté porque era muy tarde y me daba pereza ir a por un boli y papel. De todas formas tendré que releerlo antes del próximo club y ya la sacaré. Y el final... no sé, no le pegaba acabar así. Ya se que Laura dijo en el club que no terminaba mal, pero yo me esperaba un final algo más macabro, algo menos la vie en rose.
Y, me cuesta admitirlo, pero cuando me presentaron los personajes, Alan me recordaba mucho a Edu al principio (no tengo muy claro por qué, supongo que por su tendencia a que todo lo que esté a su alrededor le resbale, como a Alan) y con Marilyn, salvando las distancias, se me venía a la cabeza Lucía. Tampoco tengo muy claro el por qué.
Y ayer estuve en el Carrefour y vi (tarán!) libros en inglés en oferta. Fue un poco surrealista, pero allí est
aban. Entre los de vampiros (que ahora están por todos lados) y los de Dan Brown encontré uno llamado The blood of flowers, de Anita Amirrezvani, que sinceramente no sé de lo que va, pero estaba en una edición buena y por cinco euros. Así que me lo he traído, a ver que tal.
Y ahora acabo de leer el comtenario de Laura. La verdad, no me había parado a contarlos, pero ahora son dos más a la colección. Cuando llegue a los doscientos...
Me gustaría poder decir que para celebrarlo me compraría el 201: la edición que a mi me gusta de la historia inteminable. Pero el ejemplar que había en Abadía esta vendido, así que no tengo ideas para conmemorarlo.
¿Alguna sugerencia?
Puuues ya está. No debería volver a actualizar en unos días, ya que estoy de examenes y en teoría no tengo tiempo para leer. Si lo incumplo (y más me vale que no) ya volveré por aquí.
Nos vemos!