viernes, 30 de abril de 2010

The neverending story

LO TENGO. LO TENGO
Todavía lo estoy flipando.
Me he pateado hoy todas las librerías de mi ciudad, para echar currículos a ver si tengo suerte y me contratan en alguna. Tengo necesidad de estar con libros todo el rato.
Y claro, yo tengo ese peligro. Me voy a buscar trabajo y vengo cargada de libros. Primero he pillado Proteo Ocasión y he encontrado novelas en inglés a 3€. Lo he flipado. Sólo había novelas muy, muy cutres, aunque me he enamorado de una edición con todas las obras de las hermanas Brontë a 10€, pero no he querido tentar a la suerte. Lo he dejado para la próxima. En su lugar he comprado la novela menos cutre que he encontrado: Someone to love de Jude Deveraux. Sé lo que parece, por el título, pero el argumento pinta bien. Suicidios y fantasmas.
Después, la primera sorpresa del día: Cuarteto de Asesinos y El tango del diablo, de Hervé Jubert. Los ADORO. Sobretodo a Cuarteto, porque El tango no me hizo tanta gracia (son una trilogía, el tercero no estaba) Me he comprado sólo Cuarteto, y he dejado El tango para otro día, pese a que sólo costaban 4€ cada uno (Y valían 17!!!! >.<)
Pues ya he salido con la sonrisa tonta de Proteo cuando me ha dado por mirar en Abadía, donde está el librero borde, que siempre me contesta mal cada vez que voy en mi búsqueda del ejemplar perdido de La historia interminable. He estado a un pelo de no ir, pero he decidido pasarme por casualidad. Aquello es un maremágnum, así que le he preguntado a la mujer y me ha dicho que si tenían la edición de Alfaguara. Yo ya me imaginaba la fea esta que han sacado ahora, toda azul y con los colores cambiados. Y entonces ha sacado MI edición. Y la mujer ha intentado convencerme de que me la llevara, pero no le ha hecho falta. Yo ya estaba diciendo: ¡Es esa, es esa!
Lo he cogido y no lo he soltado desde entonces. He salido de la tienda con la sonrisa más idiota del mundo. ¡Pero tengo mi edición! Es de 1983 y es la primera que leí aquella vez en la Biblioteca de mi infancia y la que me tiene enamorada desde pequeña. Y ahora es de moi.
:)
Por último he ido a la Fnac a echar el currículo (como bien me aconsejó María) y le he comprado a mi madre el regalo del "Día de la Madre" ese que se inventó el Corte Inglés (pero bueno) y he encontrado el regalo perfecto: Platón y un ornitorrinco entran en un bar... de Thomas Cathcart y Daniel Klein. Es una pequeña venganza a los libros de Italiano que ella me compró por mi cumpleaños, porque no le gusta la filosofía nada (y sin embargo es mi pasión.. desde luego, de ella no lo he heredado) y a ver si con este consigue entenderla un poco, aunque sea en clave de humor. Y después me lo leeré yo, ya que estamos. Además había una exposición increíble sobre libros adornados, como si fueran cuadros, no recuerdo muy bien el nombre. Pero eran completamente alucinantes, en serio.

Eso es todo por hoy. No tenía ganas de salir, y lo más probable era que no hubiese pasado por Abadía hoy, y era reticiente a preguntar e incluso he pasado de largo la tienda y he vuelto de nuevo por si las moscas. Porque todo estaba destinado a que yo no comprase el libro hoy. Y fijate, ahora La historia interminable es mia.

Nos vemos, habitantes de Fantasía!

domingo, 25 de abril de 2010

The last song

Por fin la he terminado. La verdad es que este me ha costado mucho más de lo que me pensaba. No por comprensión, como The Guernsey literary and potato peel pie society el cual me costó bastante descrifrar (al menos mucho más que los de Charlaine Harris o Shiver) sino a nivel de seguir con la atención en el libro. Sobretodo al final.
Lo primero a criticar: la portada. Tengo que admitir que la compré en esa edición porque era la más barata y, ademas, no había otra. Pero ¿Por qué tienen que ponerles las carátulas de las películas? No es justo, tener a Miley Cyrus en la portada del libro, cuando yo tengo derecho a imaginarme a la Ronnie que quiera.

Pero bueno, a lo que iba. El libro trata sobre una adolescente que se va un verano a vivir con su padre, con el que no se habla desde hace unos tres años más o menos. El verano le cambia su forma de ver el mundo, de ver a su padre y ya de camino, se enamora también de un muchacho que se llama Will.
Y el libro es muy, muy Nicholas Sparks. No es que no me haya gustado, no. Pero me esperaba otra cosa. La historia comienza bien: la muchacha es una neoyorkina resentida que no casa con la filosofía de los habitantes de la playa. Ella toda de negro y en vaqueros se va topando con la creme de la creme del lugar (Will) y con los macarras peligrosos (Marcus). Ella tiene un pasado a sus espaldas de no ser la niña perfecta, además odia a su padre por irse de casa y por haberla obligado a tocar el piano tantos años, cosa que ella dejó a la mínima opotunidad (y la verdad es que, salvando las distancias, en el plano del piano me ha recordado mucho a Natalia)
Los elementos están ahí, y constituyen una bonita historia. La huraña Ronnie que no cae muy bien al principio descubre que su padre no es como ella se lo imaginaba, y que convivir con él y con su hermano pequeño no es tan malo. El chico, Will, contribuye también a que ella deje su pose de pasota y uniéndolo al nacimiento de un puñado de tortugas (¿?) al final pasan un verano muy bonito y empalagoso.
El final del libro es mucho más duro, por supuesto. Como cabe esperar del señor Sparks.
El padre tiene una enfermedad del estómago terminal (¡Suprise! Un paseo para recordar de nuevo) y los últimos capítulos desvelan una relación de Ronnie con su padre mucho más profunda y personal, y mucho más espiritual a mi pesar. Las cuestiones de la fe y la religión salen a colación (Como en Un paseo para recordar, Surprise de nuevo) y aunque yo lo respeto me parece un poco fuera de lugar. No por el momento en el que aparecen, sino por la forma del señor Sparks de referirse a la fe del padre de Ronnie, y la biblia, y todo eso. No ha terminado de convencerme.

La relación con Will es mucho menos relevante de lo que el romance supone en los otros trabajos de Nicholas que he leído, (Como en El diario de Noah) ya que ahonda mucho más en la relación padre-hija y en el transfondo de lo que significa confiar en los demás. Y en conocerse a uno mismo. Lo cual es algo muy, muy bueno de la novela. Y la lagrimita al final, que no quede.
... a ver lo que forman ahora con la película.

Y poco más. No felicité el día del libro, ahora que caigo, pero tampoco pude comprar nada ese día. Cuando salí del Club tuve que irme al Festival de Cine de la ciudad y cuando salí ya estaba todo cerrado, así que me quedé con las ganas de comprar un libro el día del libro. Ayer me resarcí, de todas maneras, y como quedaban restos del día del libro a buen precio me puse de comprar hasta las botas. Es la primera vez en muchos meses, ahora que caigo, que compro libros y ninguno está en inglés. Estos son los títulos:
- Diario de una niñera, de Enma Mclaughlin y Nicola Kraus
- Unas chicas peligrosas, de RL Stine
- Mi nombre es Sei Shonagon, de Jan Blensdorf
- El arte de conducir bajo la lluvia, de Garth Stein
Nos vemos!

jueves, 22 de abril de 2010

Loving twitter

Ahora sí que estoy enganchada. Porque parece mentira que las autoras de los libros que estoy leyendo me hagan caso!
Primero Kami García, de Beautiful Creatures, seguida de Margaret Stohl, co-escritora de Beautiful Creatures también. Después vinieron las CasterGirls http://www.castergirls.com/ y http://www.somoscasters.blogspot.com/
Después, hablar de Hush, Hush con Becca, y ahora que Maggie Stiefvater, autora de Shiver, me conteste tambien.

Dios mio, adoro al twitter. Son cosas estúpidas, pero que te alegran el rato que pasas en la hemeroteca de la facultad ¬¬
Y ahora resulta que Kami y Margaret vienen a España en Mayo :D

Nos vemos, Casters!

martes, 20 de abril de 2010

Turismo de Interior & La traición de Wendy

Este fin de semana he estado en el foro de escritores noveles para ver como dos de mis amigos han presentado sus libros. Ellos ni se imaginan lo feliz que se siente una al verlos al otro lado de la mesa :)

Aún no he podido leerlos en condiciones. Turismo de Interior, el poemario de Cristian Alcaraz (http://www.palabrasdescosidas.blosgpot.com/) lo he oido recitarlo, y me he leído la mayoría de los poemas que lo componen. Evidentemente no puedo ser imparcial, ni quiero serlo. Porque para mí siempre será alucinante ver los versos de Cristian sobre el papel. La manera de contar la vida, sin tapujos, sin nada por delante que te impida ver como es.




Y Jose Alberto Arias (http://www.brianedwardhyde.blogspot.com/) presentó La traición de Wendy, el cual empecé a leerme hace unos meses, cuando me mandó su historia por correo, cuando aún sólo era un formato Word.
Aún tengo que terminarla, y será un lujo hacerlo sobre el papel, pero la verdad es que era una historia dura, muy dura, que te da la vuelta completa al mito del niño que no crece.
Aunque ames a Peter Pan (cosa que yo hacía, por la identificación del no-querer-crecer) si lees el original de JBarrie Peter y Wendy descubres que Peter no es como Disney lo describió. Peter es un machista, como bien nos dijo Jose, un personaje que da un poco de miedo. Y ha sabido como reflejar en la novela ese rasgo de Peter.
Cuando termine de leerlo en condiciones, comentaré en condiciones.

He vuelto del foro con ganas de escribir, de las de verdad. No de las estupideces que he estado haciendo hasta ahora. Así que he abierto un nuevo blog http://www.sonpalabrasparanada.blogspot.com/ para ir colgando lo que escriba.

Nos vemos

lunes, 12 de abril de 2010

Beautiful creatures

Aquí de nuevo:
Beautiful Creatures ha sido un libro muy especial para mí. ¿Motivo? Es la primera vez que me leo un libro en inglés y me da por comentar en el twitter que me está gustando mucho.
Y al día siguiente me encuentro esto:
Kamigarcia: @Heliea1252 Glad you are loving Beautiful Creatures
La verdad es que lo flipé bastante. Es la primera vez que leo un libro y una de las autoras se alegra de que su libro me esté gustando. Y en tiempo real. Y en inglés.
Pero no es el único motivo de que el libro me haya gustado de verdad.
Es otro de esos que me veo en inglés en la tienda, y me da por comprarme sin motivo alguno. Me pasó con Shiver y con The last song. Pues acerté con Beautiful Creatures, la verdad. No es un libro de vampiros, ni de hombres lobo, ni de nada de ese estilo. Es de magia. Refrescante, después de tanta tematica "sobrenatural". Un Harry Potter evolucionado y además desde el punto de vista del chico de nuevo, lo que lo hace más interesante aún. Tengo que admitir que hay algo en el libro que está muy mal hecho, bajo mi punto de vista: si vas a hacerlo como si fuera un chico el que lo narra, no puedes pararte a describir la ropa de todo el mundo en todo momento. No me ha quedado muy claro cual es el físico de Lena, la protagonista, o el de Ethan, el protagonista, pero se sabe con detalle que lleva Lena y que complementos elige en cada momento y los de todos los demas que participan en la historia. Y me pareció muy artificial y muy poco varonil, la verdad.
Y ahí acaban mis críticas negativas. Evidentemente, me he perdido bastante por culpa de mi nivel de inglés, y he adquirido mucho vocabulario en asuntos de magia (que no se muy bien para que me va a servir, pero estoy de Casters y Bindings hasta las narices)
Y la historia me ha sorprendido mucho. Al empezar yo me temía lo peor: un pequeño pueblecito, un chico que sueña con una chica, una chica nueva medio gotica que no encaja.
Pero después se meten por enmedio canciones con letras alucinantes, y hechizos, y maldiciones, y una cuenta atrás que te tiene todo el libro con el corazón en un puño. Y hechos históricos entre medio, e información sobre la guerra del norte y el sur que hace que aprender historia de América sea mucho mas ameno. Y una porción de "historia de amor" mucho más leve que en Shiver, por ejemplo, pero que no deja con mal sabor de boca. Todo muy "trascendental".
Los personajes están muy bien definidos, y todos tienen unas personalidades muy fuertes. El final es un poco confuso, porque todo pasa de repente, y como cambia el narrador en el momento final las cosas acaban un poco enmarañadas, lo que se traduce en ¿Dónde demonios está la segunda parte?

Eso sí, tengo que concederle algo a Maggie Stiefvater. Hace dos libros que leí Shiver y cada vez que alguien de un libro sale al frío, sigo diciendo ¡Cuidado! Recreó tan bien durante la historia la sensación de angustia que sigo estando pendiente de si salen al frío en los demás para que no se conviertan en hombres lobo. Muy, muy logrado.

Y creo que eso es todo para Beautiful Creatures. Pero no me cansaré de repetir que tanto Kami, que me contesta cada vez que le pregunto algo como la fecha de salida de la segunda parte, Beautiful Darkness (el 28 de Octubre en América, todavía no se sabe cuando saldrá en UK que son las ediciones en inglés que tenemos aquí) o de decirle que me encanta su libro, tanto Margaret que me ha agregado como seguidora en el Twitter son alucinantes cuando se trata de contestar a sus fans.

¡Por cierto! Tambien ha salido por fin la portada de Crescendo, la segunda parte de Hush, hush (el cual todavía no ha salido en España, pero bueno)aunque todavía falta para que se estrene el libro. Aquí la tenéis.

La próxima vez vendré con The last song terminado, espero.

¡Nos vemos!

sábado, 10 de abril de 2010

Bookaholic


Esta mañana he ido a recoger mis dos libros de Charlaine Harris que me fueron arrebatados cruelmente por el misterioso hombre que hablaba muy bien inglés. Allí estaban por fin: Definitly Dead y All together dead. No me he comprado el resto porque 1. No están y 2. Voy a esperarme un poco para pedirlos, que ya se me ha acabado el presupuesto.

Sí que llevaba apuntados The last song y The vampire diaries: The return. Nightfall para pedirlos, ya que estaba resignada a que no iba a encontrarlos allí. Efectivamente he tenido que pedir el de Vampire Diaries pero no esperaba encontrarme con The last song. Aunque preferiría tener la edición con la portada original (porque me fastidia mucho que le pongan la de la peli) esta es la única que había y la que he podido conseguir. En fin, uno no puede juzgar a un libro por su portada. Ahora quiero leerlo antes de que salga la peli, porque no quiero tener a Miley Cyrus en la cabeza mientras lea la historia, porque promete. En cuanto termine con Beautiful Creatures me podré con este. El Hipnotista lo tengo un poco abandonado porque si no conseguí terminarme el 3º de Millennium, no me voy a tragar el sucedáneo. Ya lo leeré cuando sea la ocasión.

Ah, por cierto, he cambiado un poco el aspecto del blog. No sé si me convence, o si lo dejaré así. He guardado la plantilla, de todas maneras. Veré si esta funciona bien. ¡Así que bienvenidos de nuevo a mi biblioteca!

¡Nos vemos!

lunes, 5 de abril de 2010

Le mécanique du coeur & Shiver

Hola a todos!
Aquí de nuevo. Creo que con los mismos libros en mi estantería, por ahora.
La mecánica del corazón es un libro que se lee bastante rápido. Y menos mal, porque pasar mucho rato con ese libro en el cuerpo no sienta nada bien (porque yo me llevo las sensaciones conmigo aunque haya cerrado el libro en cuestión
El principio es bonito, y original. Un niño que nace con el corazón defectuoso y le ponen un reloj para regulárselo. Muy al estilo del escritor de Big Fish. Pero no me ha gustado ni la mitad, por supuesto.
Porque el libro solo va a peor (esto está feo decírselo a un regalo de cumpleaños, pero el libro es lo que es) Es tristeza constante, malas sensaciones. Tampoco me ha hecho mucha gracia la manera de narrar de este hombre. Es como un poco empalagosa, demasiado trágica.
Me ha recordado a La tienda de los suicidas (estos franceses...) en el hecho de que la historia comienza bastante bien, pero empeora según avanza, sobretodo en la consistencia del argumento. Que el protagonista se encuentre con distintos personajes famosos no convence, sobretodo ese encuentro con Jack el destripador en un tren, que no se sabe muy bien a que viene. Y mira que me gusta una mención a Jack más que a un tonto (Una buena mención de Jack en un libro: Cuarteto de asesinos, de Hervé Jubert. Me parece que es francés, tambien. Es una trilogía, pero Jack sólo sale en el primer libro. Es un pedazo de libro, en serio)
Pero no, no me termina de convencer. Tampoco la protagonista femenina, que me cae muy mal, tanto como el malo de la historia. Y el desolador final, dandole el toque que le faltaba a la novela. Esperaba mucho más, con esa portada tan molona que tiene.

Y mientras que leía La mecánica del corazón lo intercalaba con las visitas a mi mesilla de noche de Shiver, de Maggie Stiefvater. Shiver es un libro que compré por alguna razón que, aun hoy, se me escapa. Simplemente vi que era de adolescentes, y no era de vampiros, y me cayó bien. Unas semanas después de que lo comprara lo editaron en español (suele pasarme mucho últimamente) con una edición muy diferente a la inglesa, que es la que yo tengo.
Shiver es un libro raro. Chico y chica, para no variar. A él le toca ser el hombre lobo, ella la "humana" (si lo lees, entenderás las comillas) Los personajes están muy conseguidos, para ser fiel a la verdad. No me gusta que el muchacho, Sam, se pone a componer canciones en su cabeza cada vez que algo le pasa. El modo de narración es de mis favoritos, gracias a Marianne Curley, ya que combina primera persona, en unos capítulos ella, en otros él. Otro detalle curioso es que te indica la temperatura que hay en cada capítulo debajo del número, para que sepas a qué atenerte. Maggie tambien consigue el efecto de que te estes preocupando cada vez que Sam sale del coche, o pasa un momento al aire libre. Muy conseguido.
El personaje de la chica, Grace, tambien tiene sus puntos. No es una muchacha débil, aunque coincide con Bella en que prefiere el mundo de su amado sobrenatural al suyo propio. Se ha quitado los padres de enmedio de una forma u otra, cosa que hacen en todos los libros de este estilo. Nunca encontrarás una familia normal bajo la figura de la prota femenina.
Sé que en español no lo hubiera leído (por eso me los compro en inglés) y me ha gustado mucho leerlo en inglés. Evidentemente hay mucho vocabulario suelto que no he cogido, pero me gusta como narra la escritora. Aunque tambien corre el riesgo de ser un poco empalagosa, ya que no estoy acostumbrada a que sea el muchacho el que lleve el estigma de romántico en la relación. Mucho contacto físico, tras el puritanismo de Crepúsculo, que nos tiene acostumbradas a mucho sentimiento pero poco contacto. Este tiene la dosis exacta, a riesgo de caer por el precipio del empalague.
El final es bueno, porque te deja en plan... ¿Y ahora? Es de esos en los que pasas la página buscando otro capítulo, y no el epílogo.

Esto es todo, por ahora. Estoy con El hipnotista, que no me está entusiasmando mucho. No es el tipo de novela negra que yo quería. Esto es un poco (mucho) sucedáneo de Millennium sólo que no lo es. Y ademas, estoy harta de perderme entre tanto nombre sueco.
Tambien estoy leyendo a la vez Beautiful creatures que me lo empecé anoche. Tampoco me está decepcionando, por ahora. Novedad: narrado completamente desde el punto de vista del muchacho. Y nada de vampiros ni hombres lobo, por ahora. Cosas raras, si, pero no de ese estilo.
Y esto es todo, amigos!

Nos vemos

viernes, 26 de marzo de 2010

Dead as a doornail

Últimamente, solo leo libros en inglés. Me leí (y bastante rápido, visto lo visto) Dead as a doornail que no me gustó ni la mitad que su predecesor. Pero aún así no estaba mal.
Fui a comprar los siguientes hace dos días y mi poder de concentrar la mala suerte estaba en racha ese día: los libros que había tenido en mi mano hace una semana y que no me compré por falta de dinero no estaban ya. Y ¿Cuales son las probabilidades de que alguien, en toda la ciudad, vaya a por los libros de Charlaine Harris en inglés el mismo día que yo? Pues le pregunté al dependiente y me dijo que esa misma mañana un hombre con muy buena pronunciación en inglés y de unos 30 a 40 años se lo había llevado esa misma mañana. Las probabilidades son muy, muy pocas. Pero me tuvo que tocar a mi.
Ahora los he reservado, y tendré que esperarme a que vengan.

Sí que me compré, para estrenar algo del dinero para libros que tengo guardado, Beautiful Creatures. Ni siquiera recuerdo de quién es, pero Shiver tambien me lo compré a ojo y me está gustando bastante.
....y lo que yo quería decir, que se me olvida: la web tiene un dominio nuevo, gracias a que .tk es gratuito. Así que si no queréis enlazarla desde el blog del club, poned http://www.labibliotecadeheliea.tk/ y listo.
Eso es todo.
Nos vemos!

lunes, 15 de marzo de 2010

Jane Eyre

¡Hola a todos!
Feliz no-cumpleaños me dooooy! (8)
Este año la gente se ha resignado y me ha regalado libros. No me lo puedo creer.
Sólo que no son libros muy convencionales, la verdad.
El primero fue El hipnotista de Lars Kepler. No me lo esperaba y cuando lo ví me alegré mucho. No me había dado cuenta de las ganas que tenía de leer novela negra hasta que me lo han regalado.
Después llegó La mecánica del corazón de Mathias Malzieu. La portada siempre me ha llamado mucho la atención, y sé que Edu lleva diciendo que quiere leerlo siglos. Yo esperaba poder leerlo en francés algún día, peero como lo he traicionado por el italiano (traduttore, tradittore), de hecho ya estuve ojeando el otro día en la librería los libros del Moccia, que son los únicos que puedo permitirme leer por ahora (y aún así no entenderé ni la mitad de la mitad), puuues me ha gustado mucho que me lo regalaran. Los comentaré ambos en cuanto tenga tiempo de leerlos.
Y mis padres este año se han lucido mucho y me han regalado cuatro libros. Peeero son un poco fuera de lo común. De hecho, me han regalado un diccionario de italiano, un libro de "italiano para tontos", otro con las reglas de la gramática y otro con los errores típicos que se cometen a la hora de traducir al italiano. Son muy apañados y prácticos, y me vienen muy bien porque hace dos días que entré en italiano y no entiendo nada de nada. Tengo que ponerme al día, y eso espero que me ayude.
Y ahora comentaré otro de esos libros que decidí aplazar en su día y que me ha dado por retomar (aunque lo terminé hace unos días ya). A principio de verano (no sé si este o el anterior) decidí comenzar con Jane Eyre después de leer Cumbres Borrascosas. Pero no era el momento, y siguiendo aquel sabio consejo que María me dió una vez, si no me apetece leer un libro es mejor dejarlo para otro momento de tu vida (porque hasta entonces yo me había terminado todos, o casi todos, los libros que empezaba)
Y bueno, parece que ahora sí que podía leer Jane Eyre. La verdad es que es la primera vez que leo un clásico de estos considerados "románticos" y lo encuentro, de hecho, algo empalgoso. En Cumbres Borrascosas encontré mucho odio e insultos, pero no había forma de encontrar amor empalagoso por ningún lado (si me apuras, ningún tipo de amor) y en las novelas de Jane Austen le dan muchas vueltas al tema cortejo, pero al fin y al cabo no se vuelve empalagoso hasta las últimas páginas. Es más una forma de ver cómo vivían en la época que una novela rosa en sí.
Pero Jane Eyre pese a que me ha gustado, sí que tiene mucha más carga romántica que las demas novelas victorianas que he leído. Los primeros años de la pringadilla de Jane son bastante tristes, pero mucho menos de lo que me habían parecido hace unos meses. La internan en un colegio que consigue hacer su casa y a los 18 se va a ser institutriz de una niña en un pueblo desconocido, porque nunca dicen dónde transcurre la historia respecto a provincia o nombre del sitio. Entonces la muchacha se cruza con un hombre que va en dirección a la misma casa donde ella vive y cuyo amo está ausente. Y me supongo yo que para la época la gente no se imaginaría el percal, pero se ve venir de lejos el asunto.
A partir de ahí la novela se centra en las descripciones de Jane sobre su señor Rochester y de como se acaba enamorando de el, mientras que el otro parece que va detrás de otra. Me gustó bastante el toque de como el señor Rochester la engaña para que ella le diga lo que piensa de él. La historia parece que va a acabar en plan final feliz, con boda y todo (que la muchacha tiene 18 y el 40 y pico? Bah, da igual) y los acontecimientos se tuercen y Jane abandona a su señor.
Y ahí es cuando yo dejé de apreciar la inventiva de Stephenie Meyer (ya me entendéis). Porque vale que The vampire diaries sea de 1991 y Crepúsculo de 2005 y que sin embargo la personalidad de Stephan se parezca muucho a la de Edward y que en ambos libros a los vampiros les gusten los Porche 911 turbo, pero leer como Jane Eyre deja al señor Rochester en el libro es como leer Luna Nueva pero desde el punto de vista de Edward. La diatriba de dejarlo para no hacerle mal, pasar meses fuera pero acordandose del otro, no aguantarlo mas y volver a donde está el otro: encontrarlo echo polvo (porque Bella tampoco está muy buen estado, que digamos) y todo perdonado. Tengo que admitir que lo que más me hizo pensar en la similitud entre ambas novelas es que hice lo mismo que hice la primera vez que leí Luna Nueva: buscar si ambos volvían a estar juntos de nuevo y despues, leer el trozo en el que no lo estaban.
Muuuuy mal, Stephenie. Falta de imaginación.

...y mejor me voy yendo, que estoy perdiendo un poco el punto. Volveré con otro comentario y, espero, con algún que otro libro en la estantería
Nos vemos!

sábado, 6 de marzo de 2010

After Dark




























Hola a todos!
Pues me he leído muchos libros últimamente, pero me da pereza comentarlos.
Me saqué de la biblioteca La mujer del hombre que viajaba en el tiempo, de Audrey Niffeneger y no pude leerlo. Lo empecé, con toda mi buena voluntad, pero a los dos o tres capítulos lo dejé. Simplemente no tenía ganas de leerlo, no me apetecía la temática. Sé que lo retomaré en otro momento.
Seguí con Un pequeño inconveniente, de Mark Haddon. Otro que no pude leer. Lo empecé, pero no me gustaron nada los personajes, la narración. No me gustó la trama y la forma de ser de los personajes. Así que lo dejé y este no creo que lo retome.
Y, para contrarrestar esta racha de dejadez he vuelto a coger Jane Eyre, que lo dejé a principios de verano. Será el próximo que comente.
...y ahora, el libro que sí me he terminado. After Dark, de Haruki Murakami. Es curioso, otro de sus libros (Kafka en la orilla) me lo empecé y no pude terminarlo tampoco. Peor fue porque me vencía el plazo de la biblioteca, y yo estaba de examenes... total, que lo dejé para otro momento. Supongo que lo cogeré en mi próxima visita a la biblioteca.
After Dark es un pedazo de libro. No físicamente, porque es bastante corto, pero su interior es muy extenso. Porque no dice ni la mitad de lo que significa.
La trama es algo surrealista: hay dos hermanas. Una está en una zona un tanto peligrosa, por la noche. Ella es una adolescente. Suyas son las partes más interesantes y menos abstractas. No por ello son normales: una serie de personas se cruzan en su noche, haciendo que sea muy, muy interesante. Por otro lado su hermana Asai duerme en su cama. Peero pasan cosas muy raras, y la muchacha se mete dentro de una tele mientras duerme, y no sabe salir, y cosas que no termino de comprender. Y Asai resulta que lleva meses durmiendo y no tiene ganas de levantarse. Y su hermana está harta de que ella no despierte. La relación entre las hermanas me dio mucha pena porque, salvando las distancias, me ha recordado bastante mi problema de incomunicación con mi hermana. Si tienes un hermano, te llega al alma.
Es simple, es corto, es duro, es muy bueno. Personajes logrados, situaciones que merecen la pena, filosofía de trasfondo.
Tengo que leerme todos los demás libros de este hombre.
He aquí algunos fragmentos del libro que más me han gustado. Ahí os los dejo, y yo me voy. Volveré!

Oye - dice Kôrogi - no conozco bien el asunto, pero ¿no será que tu hermana tiene un problema muy grave? Algo que no pueda resolver ella sola por sus propios medios. Y que por esa razón le han entrado ganas de meterse en la cama y dormir. Ganas de alejarse del mundo real. Conozco muy bien [...] - Pues, si te soy sincera, a mi hermana yo apenas la conozco - dice Mari - No sé que hace, tampoco sé que piensa, no sé con qué gente va. Ni siquiera sé si tiene preocupaciones o no. Quizá te parezca muy frío lo que te estoy contando pero a pesar de haber vivido juntas en la misma casa, ella siempre ha estado ocupada en sus cosas, y yo en las mías y nunca hemos hablado con el corazón en la mano.

No es que nos llevemos mal. Desde que somos mayores no hemos discutido jamás. Es sólo que, durante mucho tiempo, hemos llevado unas vidas muy distintas.

-Creo que, poco a poco, invirtiendo mucho tiempo, me he ido creando un mundo propio. Y cuando estoy en él, yo sola, me siento hasta cierto punto tranquila y segura. Pero el hecho de haberte tenido que construirme este mundo significa, en sí mismo, que soy una persona débil, frágil, ¿No? Además, desde el punto de vista de la sociedad mi mundo es algo insignificante. Parece una casa de cartón que un vendaval puede llevarse en un abrir y cerrar de ojos...


- Me refiero a que tú, cuando encuentres a alguien que valga la pena, empezarás a sentirte más segura de ti misma. Porque, a la que te andas con medias tintas, fatal. En este mundo hay cosas que sólo puedes hacer sola y cosas que sólo puedes hacer con otra persona. Es importante ir combinando las unas con las otras.

Nos vemos!

viernes, 5 de marzo de 2010

The Guernsey Literary and Potato Peel Pie Society

Y si, lo he terminado por fin. Y tambien, tiene un nombrecito algo largo el libro.
Quizás no hubiera llevado tanto tiempo si no estuviera en inglés, o si me hubiera puesto a leerlo del tirón y no haberlo paseado en el bolso durante meses. Pero me parece que lo he disfrutado así más, he pasado más tiempo con Guernsey junto a mí.
O algo así. No sé muy bien lo que quiero decir.
Es bueno, muy bueno. Al principio recuerda a 84, Charing Cross Road por lo evidente: epoca similar, temática que ronda en torno a los libros, forma epistolar. Pero no, no se parece en nada. Además de que es mucho más largo, de que las cartas no existen en realidad (detalle que le da mucho valor a 84, pero que no se la quita a este) y de que la historia acaba con un nivel de complejidad mucho mayor. Es cierto que llegado el final la cosa se parece más a Orgullo y Prejucio que a 84 Charing Cross Road, y es uno de esos libros que tienen final feliz. Lo que me parece un poco raro, porque los últimos que he leído no son muy positivos llegados al desenlace.
Y aquí tenemos a una escritora de la post-guerra, joven, que se manda cartas con una pequeña sociedad literaria de las Channel Islands y que acaba enamorándose del lugar y de la gente de allí. Así que hace lo que no tuvo ocasión de lograr Helene Hanff y se va a Guersney. Es un libro muy duro a ratos, muy divertido a veces, con miles de historias enrevesadas, que hace que sea muy completo. Me ha gustado mucho, mucho y es la primera vez que leo un libro en inglés que sea de no ficción. Y que no sea de vampiros (o similar), todo sea dicho.
Lo que mejor construido está es, sin lugar a duda, los personajes. Al fin y al cabo el libro no tiene una trama de accción trepidante, ni un hilo argumental definido, pero las personas y sus historias son lo que lo hacen entrañable. La personalidad de la protagonista, Juliet, una mujer decidida (frente a tanta debilucha cursi que había en la época), el genial Sidney, su editor, con el que yo esperaba que terminase, la verdad. Peero no va la cosa por esos derroteros. Tambien hay un irritante pretendiente y por supuesto, todos los campechanos integrantes de la Sociedad Literaria. Un gran conjunto de gente muy singular.
Curiosamente, lo que más me ha gustado del libro no es parte de la historia, sino del trozo final en el que Annie Barrows explica cómo Marie Ann Shaffer murió y por qué ella se dignó a terminar y corregir el manuscrito de la historia. Y la verdad es que se aprecia muchísimo, según vas leyendo la explicación de la mujer, la mano que ha tendido en la historia, la forma de narrar. Y hay un fragmento final que no puedo considerar una cita, pero que me ha gustado mucho:
I've heard of people who want to know if Mary Lamb really stabbed her mother with a carving knife (yes!) and people who want to make potato peel pie (I advise against this) and people who want to read another book written in letters (Daddy Long Legs).
This profusion of questions, exclamations, and tales is the new version of the Society. Its members are spread all over the world, but they are joined by their love of books, of talking about books, and of their fellow readers. We are transformed - magically - into the literary society each time we pass a book along, each time we ask a question about it, each time we say, "If you liked that, I bet you'd like this". Whenever we are willing to be delighted and share our delight, as Mary Ann did, we are part of the ongoing story of The Guernsey Literary and Potato Peel Pie Society.
Annie Barrows, April 2009
Y aunque sé que he perdido mucha información al leerlo en inglés (como ese incidente en el que había que retirar algo del cuero cabelludo de alguien y no sé bien que pasó, porque no había forma de traducir el contexto, al menos sin diccionario y en un autobús) pero me alegro de haberlo hecho, ya que leer de la lengua materna del autor es un gustazo. Espero leerlo dentro de unos años en inglés de nuevo y tener una mejor comprensión de él.
Hasta entonces,
Nos vemos

viernes, 26 de febrero de 2010

This charming man

Es curioso, porque nunca me ha gustado la novela realista. Yo siempre he sido una persona de novela de ficción: hace sólo unos años me parecía inexplicable cómo la gente se tragaba libros con temáticas realistas. Pensaba que para eso está la realidad y si vas a leer un libro, al menos que te lleve a un mundo que no exista aquí. A uno que fuera totalmente nuevo. Al que pudieras escapar, como hace Bastian en La historia interminable.
Mis gustos deben estar cambiando mucho con los años.
Porque me he dado cuenta de que, exceptuando mis pequeñas incursiones en la literatura adolescente vampírica (que aunque sean frecuentes son, al fin y al cabo, pequeñas en comparación con los demás libros que leo al año) todos los libros que he leído en estos últimos meses tiran mucho para el realismo. Y lo más importante es que no sólo me han gustado, sino que me he enamorado de muchos de ellos.
84 Charing Cross Road, Una lectora nada común, Mi vida sin Hailey, Brooklyn Follies, Chesil Beach.
Títulos que no estaban en mi lista, que ni siquiera eran del estilo que yo me atribuyo propio.
No por eso he dejado de lado la ficción. Y de hecho cuando me compro un libro siempre suele ser de fantasía, ya que los realistas aún me hacen recelar y sólo los saco de la biblioteca. Son etapas, lo sé, igual que lo fue la de la literatura de ficción, la de fantasía, las interminables colecciones de Laura Gallego y sus firmas de libros, la etapa filosófica de Jostein Gaarder, la etapa paranormal y la etapa fantástica de Marianne Curley. Los libros con portadas negras en masa, las novelas de vampiros (que tengo que admitir que aún no se han acabado) las historias con brujas, la etapa de clásicos de la literatura, o la vez que me dió por las novelas de ciencia ficción, cosa que tampoco me esperaba. Las mil y una obras de Agatha Christie con su Poirot o las maravillas de Conan Doyle. La etapa de novela histórica, con Isabel Allende y los best-sellers de Matilde Asensi, de Dan Brown, de Ken Follet, de Katherine Neville, mi primera novela de temática conspiración-histórica-con-pocas-bases-reales-y-mucho-de-fantasía que fue El último Catón y por supuesto todas las que le siguen. La etapa de los cómics a destajo, de Harry Potter (por favor) y de Eragon. Desde pequeña he tenido estos arranques. Mis etapas de Matilda y Las brujas, el leer a Roal Dahl sin descanso, la ilusión que me hizo econtrar por primera vez aquella edición de La historia interminable que acabó casi consumida en mis manos de las veces que la leí. También me dió por los libros de una niña y su tío que es detective y que viajan a Hollywood, de los que ni siquiera recuerdo el nombre y que leía una y otra vez. La caja de los cuentos y las historias de terror que me encantaba contarles después a los demás como experiencias propias.
Con el (pequeño) bagaje que llevo leído, es completamente cierto que nunca me ví leyendo este tipo de historias. No tenían ningún sentido, ni atractivo para mí.
Y puede parecer obvio, y decir “lo que te pasa es que estás cambiando, como tantas otras veces” y saber que es evidente que tambien habrá libros dentro de unos años que nunca pensé que me gustarían y me encanten.
Pero es la primera vez que soy consciente del cambio. Es un gran paso para mi. Es un paso que quiero recordar. Y está claro que no puedo dejarlo en manos de mi voluble memoria, así que haciendo honor a todos lo que he leído, tenía que escribirlo. Es una pequeña parte de mí que ha cambiado.
Y no estoy acostumbrada a darme cuenta de ello.

¿Razón de todo este melodrama?
Escogí Un tipo encantador por puro azar y porque era novedad, y estaba allí solito en la biblioteca, y porque la portada me había llamado la atención antes y porque llevaba mucho tiempo viendo el nombre de la autora y no sabía si juzgarla de frívola era justo sin haber leído nada para opinar de ella.
Y cogí uno de los libros más duros con el que me he topado. Y cuando al final he soltado una lagrimita no ha sido ni por asomo como cuando lees ficción y todos son felices y comen perdices. O como cuando todo termina bien en una peli. O como cuando cogen al asesino.
Era, simplemente, alivio porque esas personas acabaran ese trozo de su historia con un asomo de algo que podría ser felicidad. No un Felices para siempre.
Sino un No todo se ha ido a la mierda.
Impresionante.
Un tipo encantador reune las historias de cuatro mujeres diferentes. Mujeres que no parecen tener conexión y que poco a poco se desenreda la trama dejando ver que el maltrato es un denominador común en la vida de todas. Pero no lo parece para nada. La autora expone sus personajes, sus vidas diarias, su forma de ser, sin tener en cuenta cómo esa experiecia les ha marcado. Te presenta a unas mujeres directamente del “después”, que han aprendido a vivir con ello.
Todas son muy diferentes. Mi favorita es la más frívola, Lola Daly, porque es bantante desternillante (cosa que no es muy común encontrar en un libro sobre la violencia de género) y se contrasta mucho con las otras dos figuras importantes: la periodista sin escrúpulos y la madre de casa alcohólica que no quiere reconocerlo. Sobretodo la historia de esta última me ha resultado muy, muy dura.
Pero lo cierto es que, contra todo pronóstico, el libro me ha gustado mucho. Keyes sabe cómo escribir de manera que la personalidad de cada mujer esté muy definida, un estilo propio en cada trozo de la narración, estilos completamente diferentes a la hora de expresarse en cada caso.
Y por supuesto, consigue que te den ganas de exprimir al capullo en cuestión. Es una de esas personas ante las que sientes una gran impotencia y sólo porque es un hombre. Bastante logrado.
...tengo que recomendárselo a Isa (la rubia) Muy en su estilo.

He llegado a los doscientos libros, al fin. Resulta que los ha completado mi hermana que se ha ido de viaje y me ha traido el formato cómic de Pesadilla antes de Navidad. Yo ya le tenía echado el ojo, pero no me había dado por comprármelo y ella ha decidido que era un imprescindible para mí. A veces las personas te conocen mejor de lo que esperas.
Ya me lo he leído y está bastante bien adaptado. Sobretodo teniendo en cuenta el hecho de que la dibujante es una mangaka de estilo shôjo. Tiene que haberle costado tela dibujarlo así.
Y los diálogos son práticamente fragmentos de la película. Cada vez que lo leía sonaba la musica de la peli en mi cabeza
Esto es Halloween, esto es Halloween...




Voy a seguir con mis libros de la biblioteca. Cuando termine La mujer del hombre que viajaba en el tiempo me pasaré por aquí.

Nos vemos!

martes, 23 de febrero de 2010

On Chesil Beach

Hola
Acababa de escribrir una pedazo de entrada sobre el libro y por una vez me gustaba como me había quedado la crítica.
ODIO al blogspot. Me la ha borrado entera, puñetero. Así que no prometo nada esta vez. Sobretodo porque no me acuerdo de nada de lo que había puesto. Pero ahí va:

Cuando cogí el libro y leí la sinopsis no me esperaba un libro así. Me daba una impresión muy diferente a lo que en realidad es, porque me esperaba a jovenes en playas y dejando de ser reprimidos, o algo así.
Chesil Beach, sin embargo, cuenta la noche de bodas de una pareja. En ella, mientras que cenan, los novios se abstraen de vez en cuando y van recordando su relación desde sus inicios y sus respectivos pasados.
El novio (Edward) nos lleva hasta su infancia, la casa donde nació, su familia, su origen pobre, sus matices de campesino-que-se-va-a-estudiar-a-una-gran-ciudad. Se le ve buena persona, quitando sus asperezas. La novia (Flo) es una chica de buena familia que tiene una familia bastante desquiciante, con una madre exasperante y que vive por y para la música. Le encanta la música clásica y tocar el violín, sin embargo le cuesta mucho tocar a su novio. A los hombres, en general.
En sus recuerdos la relación de Edward y Flo es bonita y romántica. Edward tiene, como cualquier hombre a su edad, un despertar sexual in crescendo, pero Flo le hace avanzar muy, muy despacio. No lleva muy bien eso de tener contacto con él.
McEwan sabe tejer con mucha maestría el presente con el futuro, los recuerdos de ambos, la impaciencia de Edward por "consumar el matrimonio", la angustia de ella por tener que hacerlo.
El libro es muy, muy bonito hasta ese momento. Pero cuando la noche de bodas pasa "a la acción" Flo se da cuenta de lo que ha hecho, del error que ha cometido. El autor consigue que las sensaciones y la forma de ver el asunto de Flo cale en el lector, así que personalmente hace falta bastante tiempo para que quiera volver a afrontar esa parte del libro.
Sabes los sentimientos de ambos, los pensamientos de los dos. Sabes qué se podría hacer en esa situación si no fuera por los tabúes a los que tienen que hacer frente ellos dos, si no fuera por el mojigaterío de la época (justo antes de que Los Beatles se hicieran famosos, dice la contraportada) Así que lo que consigues es una gran frustración cuando ves que la cosa está en punto muerto, que la situación sólo puede ir a peor.
Y lo hace. El resto de la historia no es, para nada, bonito. La frustración se convierte en impotencia y en soledad. Ves todo lo que hacen mal. Sufres por los dos. Pasan las hojas y se acercan al final. Y al final se juntan la frustración y la soledad, todo junto. Las dos últimas páginas hacen que den ganas de llorar. El último párrafo lo consigue.

Me ha encantado. La verdad es que lo escogí porque Berni me lo había recomendado un día, en la librería y al verlo en la biblioteca decidí que era el momento. E hice bien.
Quizás Chesil Beach me ha gustado tanto porque es el momento perfecto de mi vida para leerlo. No dudo que dentro de unos años lo leeré de nuevo, pero no es lo mismo. Es el momento para haberlo leído por primera vez.
Tengo que admitir que, por ahora, la mayoría de los libros de Anagrama me han encantado (exceptuando al único que, curiosamente, poseo: La conjura de los necios de Toole) Lo malo es que sólo me quedan los de Auster por leer, ya no hay más en la biblioteca.

Y... que yo recuerde, no tengo más que decir. La otra entrada era más extensa, más profunda y estaba mejor escrita, pero nadie puede dar fe de ello gracias al maravilloso sistema de subida de entradas del blogspot (ironía, que nunca sé si la estoy plasmando bien en el papel. En directo tampoco suelen detectármela, para ser fiel a la verdad) así que lo siento.
Estoy leyendo Un tipo encantador de Marian Keyes. Cuando lo termine me tenéis aquí otra vez.

Ah, he intentado cambiar un poco esto. Además de añadir etiquetas a las entradas (por lo de poner un poco de orden y eso) he intentado cambiar la plantilla para darle a esto un poco de vida, pero queda mejor así. Es como está desde hace ya mucho tiempo.
Tambien pretendo cambiar mis comentarios. Hasta ahora me he limitado a llevar un diario de mis lecturas y he comentado lo que he leído por encima. Le voy a dar un poco más de cuerda a lo de comentar la lectura en sí.

Así que ya nos veremos!

jueves, 18 de febrero de 2010

You suck: A love story

Hola!
Tan sólo me falta un libro para llegar a los doscientos. Que sean de mi propiedad, claro, porque en mi casa hay unos 100 más, al menos.

Bueno pues estoy a punto de llegar a la cifra porque el otro día, por circunstancias ajenas a mí (tenía que pasarme un rato esperando y no tenía con qué entretenerme porque no me acordé de llevarme el Potato Peel Pie) tuve que comprarme un libro. Y era domingo y sólo estaba abierta la tienda cutre que hay en la estación de tren así que después de ver con ilusión que tenían libros en inglés y la desilusión de que sólo tuvieran los de Crepúsculo y Millennium, como en todos lados (un poco de variedad por favor!) miré los de bolsillo porque la verdad es que me he pasado tres pueblos estos dos meses comprando libros, aunque fueran baratos. No había ninguno que me entusiasmara, porque tenían poca variedad, pero estaba ¡Chúpate esa! y no me pude resistir. Así que me lo compré y de hecho ya me lo he leído.
La verdad, es gracioso, pero yo no esperaba un libro gracioso sino hilarante, teniendo en cuenta la fama del autor. Y el principio de decepcionó mucho porque a parte de las frases malsonantes (que hay muchas) y de no ser la típica novela de vampiros que hay ahora de moda tampoco se salía mucho de los cánones: tia vampira buenorra convierte al adolescente que le hacía de siervo (porque como en True Blood, estos no aguantan la luz solar) durante el día y que es un adolescente con las hormonas revueltas. Peero en unos cuantos capítulos entra la figura de una patética humana que la verdad, no parecía que iba a aportar nada bueno al panorama, ya que es una gótica y eso. Pero la tía tiene una especie de diario que se va intercalando con la narración en tercera de los hechos y ahí es cuando entra la parte hilarante del asunto, porque la muchacha es la leche a la hora de contar los acontecimientos. Entonces meten en la trama a un vampiro en chandal muy viejo que quiere justicia, una prostituta azul que se tira a los cazavampiros que acaban todos como una chota, un amigo gótico-gay que da mucho reparo, un chino en plan manga que es un puntazo, policías inútiles y por supuesto los dos estrambóticos protagonistas y su no-normal relación. Así que la cosa mejora mucho hacia el final, sobretodo por parte de la gótica (que se llama Abby Normal, por cierto) y el final es muy bueno.

Parecía que no, pero me ha gustado el libro. Y he retomado el Potato Peel Pie, porque lo he metido en el bolso (ya que no pesa y eso) y ayer le dí una buena entrada de nuevo. Pero es complicado, a ver, se entiende bien, pero no tanto como las novelas de adolescentes o las de Charlaine Harris (que es toda mi experiencia leyendo en inglés, me temo) así que me cuesta un poco más. Además se supone que emplea formas del inglés de la postguerra y que ahora no son muy comunes, pero me está gustando bastante. Tambien tengo que ponerme las pilas con El niño robado porque tengo que devolverlo a la biblioteca, además de los otros tres libros que me cogí y no he empezado.
Así que ya nos vemos!

martes, 9 de febrero de 2010

The Vampire Diaries

Aquí estoy!
He terminado, oficialmente, los examenes, así que a partir de ahora puedo leer (como antes) pero sin remordimientos!
:D

Me he leído ya (de nuevo) todos los comics de Calvin y Hobbes de la biblioteca, así que mañana iré a devolverlos y a sacarme novelas, ahora que puedo. Esta tarde, para celebrarlo, he ido en busca de Damon: el retorno, la quinta parte de las crónicas vampirícas. Pero valía 17 euros!
Se pasan tres pueblos las editoriales. Me compré Despertar, la primera parte, por trece. Aunque tengo que admitir que LJ Smith se ha puesto las pilas y ha escrito un tochazo.
Bueno, como los otros tres no los tengo, ya que se los pedí a una amiga, he decidido que tambien pediré prestado este, porque además lo tengo en inglés en el ordenador. El día que tenga un e-book, podré leerlo en la pantalla. Prisa no tengo, la verdad. Además en la web oficial está el primer capítulo en español: http://www.cronicasvampiricas.es/

En lugar de comprarme el de Damon he pasado por la sección en inglés y ¡tará! Las buenas noticias nunca vienen solas, así que allí estaba: Dead as a doornail, solo para mí. He tardado menos de un milisegundo en cogerlo. En el fondo no he comprado el de Damon porque quería llevarme este a toda costa y no me daban los 20 euros. Porque aunque los libros en inglés de True Blood están muy baratos (a 6 euros) Damon se pasa mucho del presupesto. Además en España los de True Blood estaba editándolo Punto de lectura, con la edición de bolsillo, pero he descubierto que los demás los va a seguir editando Suma de letras, con una edición más grande y más cara, así que me voy a abonar a terminar la colección en inglés. Además, así no tengo que esperar a que los traduzcan, aunque tengo cada libro de una editorial e idioma diferente.

Después he dudado entre llevarme los siguientes de True Blood, pero me he decidido al final por Shiver, de Maggie Stiefvater también en inglés. Es una historia de hombres lobo, supongo que del estilo de las demás, pero leer en inglés cunde más cuando la historia es insustancial. Lo digo porque el Potato Peel Pie me está costando bastante más que los demás libros que he leído.

También he tenido en las manos ¡Chúpate esa! de Cristopher Moore, cuya sinopsis es "¡Me has matado, zorra!" y que parece ser una novela de cachondeo sobre vampiros, pero me he decantado por Shiver al final, aunque llevaba tiempo esperando a que sacaran algo de Moore en bolsillo. En el próximo viaje (que vaticino será dentro de poco) caerá, junto con la siguiente parte de True Blood (del que me aseguré que quedara más de uno, para evitar futuros incidentes como el de Dead as a doornail) y los nuevos del estilo de Noches de baile en el infierno, aquella colección de relatos que ahora en san Valentín hará dos años que salieron aquí en España, llamados Vacaciones en el infierno y Amar en el infierno, cada uno con otra ristra de autores para adolescentes y con componente macabro. Eso sí, los han sacado en pasta blanda y con una edición mucho más mala que la primera de "Noches de baile...", pero con el mismo precio. Me arriesgo a hacer otra promesa que no sé si podré cumplir, pero conseguiré que salgan libros de bolsillo con un precio asequible. Es de sobra conocido que los estudiantes andamos escasos de dinero, por mucho que nos guste consumir.
Bueno, dejo ya de quejarme.

Nos vemos!

Me acerco peligrosamente a los doscientos. Quizá como homenaje me vaya a las librerías de segunda mano en busca de libros del pequeño vampiro de esa edición amarillenta de alfaguara que no hay forma de encontrar por ningún lado.

Y una muestra de la ideología de Calvin y Hobbes. Adoro como piensa :)


sábado, 6 de febrero de 2010

I just haven't met you yet

¡Saludos!
Aquí de nuevo. De nuevo cuando no debería, pero parece que me cunde más la lectura cuando estoy de examenes. Horrible, pero cierto.
Mi escusa es que, para distraerme, cojo cómics en la biblioteca (Que se leen más rápido) para despejarme entre tema y tema de estudio. Así me cunde más.
Pero ¡Ja!, lo único que consigo es engancharme y punto.
Ví en la biblioteca (mi residencia más habitual hasta mediados de Febrero) unos tomos de un comic llamado Bone, de Jeff Smith. No tenía ni idea de qué iban, pero no parecían estar mal. Me los llevé y me he enganchado. En la biblio sólo tienen 5 y son 9, creo, así que tendré que aguantarme. Pero son buenísimos. Al principio te dejan un poco descolocado, porque no hay por donde pillarlos: tres primos que son algo así como huesos con patas y que han sido desterrados acaban en un valle lleno de humanos y animales, monstruos y dragones. En la reseña ponía algo así como: "Como el Señor de los anillos, pero mil veces más divertido".
Un poco escéptica al principio, ahora entiendo lo que quiere decir. Es en plan medievo, con conspiraciones, dragones, princesas ocultas, ect, pero en plan hilarante y con elementos óseos incorporados. Está bastante bien.
No he encontrado la portada del primero es español, así que así es en inglés.

Cuando terminé los cinco me saqué, porque parecía (no finito, que si no nos confundimos) corto y además hacía tiempo que quería leerlo, El cuaderno de Noah, de Nicholas Sparks. Ví la película hace bastante tiempo y la verdad es que me gustó, creo recordar, pero no terminó de convencerme. Supongo que la tensión que hay en la película es mucho peor que en el libro y no terminó de dejarme un buen sabor de boca. En el libro, por el contrario, la narración del reencuentro entre Noah y Allie, su eterna enamorada, es mucho más natural. No te sientes culpable: es lo lógico que iba a pasar. Lo único que quieres es que Allie escoja a Noah. Y después vienen los años de después: el qué pasa tras el "vivieron felices y comieron perdices". La verdad es que suelo tener poca paciencia con las personas mayores últimamente, quizás porque con esto del turno de tarde no veo a nadie joven por las mañanas y me desespero un poco. Pero este libro hace que veas a la gente mayor con otros ojos. Unos muy diferentes. Al fin y al cabo, no por ser más mayores pierden la capacidad de sentir igual que cuando se es joven.


Tras El cuaderno de Noah (ya he dicho que me cunde cuando estoy de examenes) me decidí por los cómics de nuevo. Ya me he leído todos los de Calvin y Hobbes, pero tenía ganas de leerlos otra vez, ya que no hay muchos cómics más en la biblio, a no ser que estés dispuesto a tragarte Naruto o One Piece enteritos y como que no me entusiasman. Así que he vuelto a recordar lo hilarantes que son esos dos. El primer volumen que me saqué, que no recuerdo muy bien cómo se llamaba, es el mejor de todos. Hay viñetas con las que se puede pasar uno riéndo un buen rato. Son geniales. La verdad es que la primera vez que leí algo de Calvin y Hobbes fue porque me regalaron uno de los libros, hace bastantes años ya: El ataque de los monstruosos muñecos de nieve mutantes me encantó, pero no sabía que había más libros. En la biblioteca están nueve de los 10 que hay editados en España, aunque Bill Watterson tiene más en América que no se han publicado aquí.

Mientras que me re-leo los de Calvin y Hobbes, ví las novedades de Febrero de la biblioteca. Cuando llegué estaban todas arrasadas, así que no pude coger la que yo quería: la segunda parte de Tierra Firme, de Matilde Asensi, que ya comenté hace poco. El fin de semana pasado Matilde estuvo en la radio comentado su libro y la verdad es que me han dado ganas de seguir con las aventuras de Catalina Solís, ahora que resulta que es una trilogía.
También saqué El niño robado, de Keith Donoue, que es el que estoy leyendo actualmente. Bueno, en realidad no lo estoy leyendo todavía, ya que me saqué otro libro más.
Peero, veréis, es que estaba viendo los libros que habían devuelto y ví una novela romántica. No tenía un pirata en la portada, pero era muy por el estilo. No he leído nada de literatura romántica (porque Cumbres Borrascosas, Orgullo y prejuicio, Emma o Jane Eyre son CLÁSICOS, no novelas románticas) y tenía curiosidad, así que me lo traje, porque uno tiene que leer de todo.
Y lo siento por las personas que disfruten con el género, y espero no ofenderlas, pero no me había reído tanto en mi vida. En serio. Merece la pena leerse uno de esos, porque son más divertidos que Calvin y Hobbes. Es como ver todos los topicazos ahí, del tirón y sin anestesia. Completamente hilarante. Sólo he aguantado un capítulo y no pienso leer más, pero desde luego no me arrepiento. Pooor favor.

Pues nada, cuando termine El niño robado volveré para comentarlo. Espero que no me veáis el pelo hasta el fin de semana que viene, cuando se haya acabado la locura esta que suponen los malditos examenes.
Se acabaron los comics. A partir de ahora, sólo voy a leer como Coseriu, Pottier y Harris delimitan los paradigmas léxicos.
Brrr!
Nos vemos

domingo, 31 de enero de 2010

It's like a new born baby

Hola!

En realidad no tengo muy claro el propósito de la actualización, ya que no me he terminado el libro que debería (el Potato Peel Pie) pero sí que tengo nuevas adquisiciones, y para más inri un ordenador nuevo recién instalado y cuyo teclado quería probar.
No me leí El señor de las moscas para el club de lectura ya que creí que no llegaría. Cuando terminamos fui a comprarme el siguiente, La tienda de los suicidas, que además estaba muy barato, a 8 euros (si no recuerdo mal). Todavía estoy leyendome el otro, pero me dieron ganas de empezarlo anoche, porque era muy finito y casi me lo termino. Esta mañana, no se bien con que escusa, me lo he terminado. Y la verdad es que es buenísimo. Anoche no podía parar de reirme, porque el principio es la leche. Es lo que más me ha gustado.
A medida que avanza el libro, sin embargo, el humor negro va desapareciendo un poco, a medida que Alan va desmartirizando a la familia. Y sin embargo, a mi me gustaba más cuando era la tienda de los suicidas. El nombre del proveedor (La muerte me la suda) hizo que me estuviera riéndo un rato y me encantó lo del Death Kiss, o conocer el por qué del logo de la manzana de Apple. Tambien recuerdo que hubo una frase que me gustó, pero no apunté porque era muy tarde y me daba pereza ir a por un boli y papel. De todas formas tendré que releerlo antes del próximo club y ya la sacaré. Y el final... no sé, no le pegaba acabar así. Ya se que Laura dijo en el club que no terminaba mal, pero yo me esperaba un final algo más macabro, algo menos la vie en rose.
Y, me cuesta admitirlo, pero cuando me presentaron los personajes, Alan me recordaba mucho a Edu al principio (no tengo muy claro por qué, supongo que por su tendencia a que todo lo que esté a su alrededor le resbale, como a Alan) y con Marilyn, salvando las distancias, se me venía a la cabeza Lucía. Tampoco tengo muy claro el por qué.

Y ayer estuve en el Carrefour y vi (tarán!) libros en inglés en oferta. Fue un poco surrealista, pero allí estaban. Entre los de vampiros (que ahora están por todos lados) y los de Dan Brown encontré uno llamado The blood of flowers, de Anita Amirrezvani, que sinceramente no sé de lo que va, pero estaba en una edición buena y por cinco euros. Así que me lo he traído, a ver que tal.
Y ahora acabo de leer el comtenario de Laura. La verdad, no me había parado a contarlos, pero ahora son dos más a la colección. Cuando llegue a los doscientos...
Me gustaría poder decir que para celebrarlo me compraría el 201: la edición que a mi me gusta de la historia inteminable. Pero el ejemplar que había en Abadía esta vendido, así que no tengo ideas para conmemorarlo.
¿Alguna sugerencia?
Puuues ya está. No debería volver a actualizar en unos días, ya que estoy de examenes y en teoría no tengo tiempo para leer. Si lo incumplo (y más me vale que no) ya volveré por aquí.
Nos vemos!

martes, 19 de enero de 2010

I'm only me when I'm with you

Bueenas!

Aquí estoy, escribiendo desde el campus, en una facultad que no es la mía, porque estoy huérfana de facultad y gorroneándo el wifi de la universidad, que hacía mucho que no traía el portátil.
Pese a estar de exámenes, agobiada, colmada de trabajos, me fui a la librería el otro día. No pude resistir tener libros gratis y no saber aprovecharlo. Así que me pasé la tarde decidiendo qué libros canjear por mi vale.
Me fui derecha a la sección Jostein, ya que nunca tengo dinero para comprarlos, porque Siruela apunta alto a la hora de marcar los precios. El único que no me había leído era El enigma y el espejo, al que le tenía echado el ojo desde hace bastante. Así que lo cogí.
Después estuve mirando, pero no había nada que me llamara la antención. Busqué una edición de bolsillo de Tokio Blues, de Haruki Murakami, pero era de pasta dura y costaba más cara que los demás. No me terminó de convencer. Además, creo haberlo visto en la biblioteca.
Estuve mirando en la sección de libros en inglés y encontré dos firmes candidatos: The last song, cuya adaptación va a lanzar Disney dentro de poco, y que prefiero leer antes de que me lo destripe la película. Pero estaba sólo en una edición de 18 euros, y quería comprarme el libro de Jostein. Le pregunté al Sensei si lo sacarían en bolsillo pronto, pero estaba recién editado. Así que tendré que unirlo a la lista de libros que espero que salgan en bolsillo para comprármelos.
Y entonces ví The guernsey literary and potato peel pie society (Que tiene un nombre cortito también, el libro) y que tenía pensado comprarme ya que había leído un extracto de esos promocionales y me gustó mucho. Así que en inglés, aún mejor.
Salí satisfecha, la verdad. Y le he cogido el gusto a esto de leer en inglés, pero hay poca variedad para escoger aquí en España. Tendré que probar a pedirlos, o algo así.

Y entonces, como iba contando, pese a examenes o impedimento me leí El enigma y el espejo. Es muy bueno (ya, claro, nunca me veréis critar a Jostein, visto lo visto) pese a que se centra demasiado en el tema de Dios, para mi gusto. Claro, que un ángel no va a conversar de otra cosa.
Pues eso, el libro se centra en una niña que está enferma en Navidad, y recibe las visitas de un ángel que viene "del otro lado del espejo" que quiere saber y comprender a los seres humanos. Sus conversaciones no tienen desperdicio, de las que la niña saca sus citas al final del día. Como podréis imaginar, he cogido bastantes, que tengo que ponerlas todavía en el blog, así como las de Hailey.
El libro es bastante corto, (acostumbrada a Maya, que se me hizo eterno) y el final es bastante bonito, pero algo predecible. Es como cuando alguien tose en las películas: le quedan dos telediarios.

Ahora me he puesto con el del Potato Pie y es genial tambien. Cuando lo termine, ya os diré.
Ah, por cierto, tengo una promesa que cumplir y recordar: cuando sea editora (ja! >.<) y me digan "ponle a un libro la portada de la película, aunque el libro sea anterior, para subir las ventas" tengo que negarme en redondo. Primero, porque me repatea. Segundo, porque tendré a Berni para reprochármelo si lo hago! Porque el que le cambió la portada a Seda y puso a la mujer esa no sabía lo que estaba haciendo.

Nos vemos! (si sobrevivo, y eso)

viernes, 8 de enero de 2010

How to talk to a widower

Hey!
Es la primera vez que actualizo tan temprano. De hecho, me parece que es la primera vez que me levanto tan temprano desde hace bastante - que le vamos a hacer.
Puees como siempre, hablemos de libros.
Ya me he terminado Mi vida sin Hailey (tambien conocido por How to talk to a widower, el cual tiene mucho más sentido) y la verdad es que es un poco extraño para mí tenerlo porque: 1. Los libros de oferta de "la feria del libro" nunca implica una novela bien narrada, sino libros sobre piratas, citas célebres, biografías de Jack el Destripador, ect...
2. Es el tipo de libro que siempre saco de la biblioteca, me leo, me gusta, pero nunca me compro porque he leído ya y porque generalmente cuesta demasiado
Así que se me hace raro tenerlo en la librería, y saber que puedo volver a leerlo cuando me de la gana.
He sacado unas veinte mil citas de él. Es simplemente genial. Sé que utilizo este calificativo con demasiada frecuencia, pero lo describe bien. Es eso, buenísimo. Quizá un crítico del Post no estaría de acuerdo conmigo, pero me ha encantado la manera de narrar que tiene este hombre, el tal Jonathan Trooper. Es desternillante, incluso cuando la situación no debería serlo. Porque tiene su mérito hacerte reír cuando la máxima del personaje es "Tenía una mujer, se llamaba Hailey. Ahora no está. Yo tampoco"
Y no sólo el protagonista es un tipo con carisma, los secundarios son incluso mejores. Un lío de personajes y sentimientos encontrados que consiguen que nadie te caiga mal, sino que cada uno tenga sus problemas propios.
Es bueno, de verdad.
El día antes de reyes fui a la Fnac en busca de Dead as a doornail ya que por fín me había terminado el anterior. Y demostré al mundo que soy gafe: ¿Cómo puede darse la casualidad de que sólo haya un ejemplar del susodicho libro y que de entre los nueve que comprenden la colección sólo faltara el que yo había tenido en mi manos el día antes?
Alucinante, deberían hacer una ley de Murphy sólo para mí.
Aunque, en compensación, vi uno llamado The reformed vampire support group de Catherine Jinks, y ya que estaba allí decidí comprarlo, vaya a ser que fuera la semana siguiente y hubiera desaparecido. Ahora me lo estoy leyendo, y no va mal, aunque tampoco me convence mucho. Por el dibujo de la portada, y el nombre, yo me imaginaba que era una novela de hace unos años (bastantes años) y la estética hace que me recuerde a Scooby Doo, no sé bien por qué. Sin embargo son una panda de vampiros quejumbrosos que te enseñan el lado no divertido de la no-vida, por ahora. Y con fecha de edición de hace sólo unos meses.
Y después, por navidad, ha caido algún libro. Bueno, sólo uno, en realidad.
Me han regalado una caja de pinturas acrílicas, así que les dió por comprar un libro sobre Técnicas para pintar con acrílicos, sospecho que tambien en los puestos de navidad. Y estoy agradecida, porque no tengo mucha idea de por donde empezar.
Y después uno de mis familiares dió un golpe magistral y me regaló un cheque regalo por 20 euros para la librería. Lo clavó, la verdad. Así que en breve iré a Luces con un cheque en el bolsillo y una gran sonrisa :)
Hasta entonces,
Nos vemos!

domingo, 3 de enero de 2010

Tell me something I don't know

Hola año nuevo!
Primera entrada del blog en 2010. Y para empezar bien el año, he descubierto que aquí también existen libros baratos (aunque no en inglés)
Ayer estuve en los puestos de libros del centro, y encontré unos cuantos que no estaban mal. Uno de ellos es el que estoy leyendo ahora mismo, Mi vida sin Hailey, de Jonathan Tropper. Me gustó la sinopsis, algo de un escritor viudo a los 29 años que no sabe bien cómo continuar. Además, costaba 20 euros (que lo ponía en la parte de atrás) y a mí me costó cuatro. Así que era difícil de resistir.
Tambien me compré un librito sobre Casandra, porque el nombre siempre me ha gustado y quiero saber la historia que tiene detrás. Había otro con mi verdadero nombre, pero la historia de esa mujer ya está muy vista ;)
Tambien encontré un tomo con frases y citas célebres. Como todo el que lea este blog sabe, yo soy muy dada a buscar frases que me gusten. Así que tengo una buena fuente de dónde sacarlas ahora.
De los libros que compré en Inglaterra, ya están casi todos leídos. Me terminé Dead to the world, que está bastante bien. No termina igual de genial que el anterior, El Club de los muertos, con el que estuve riéndome un rato después de haberlo terminado. La verdad es que veo que la historia está dando muchas vueltas, y sólo es el cuatro libro. Teniendo en cuenta que son nueve... ¿Qué más se va a inventar Charlaine? No se... Aunque ayer estuve a punto de comprarme en la Fnac el quinto, que lo tienen en inglés y todo, aunque sea en la edición antigua. Me parece que se llama Dead as a Doornail o algo así. Si hubiera sabido que me lo terminaría anoche, me lo hubiese comprado.

También me leí Hush, Hush y la verdad es que me ha gustado. A ver, tiene momentos en los que la temática se acerca peligrosamente a parecerse a todos los demás libros que han sacado ahora, por lo de conocerse en la clase de biología y eso. Pero difiere del asunto vampírico, para centrarse en el angelical (por lo que me recordó, en algún punto, a Dos velas para el diablo, sobretodo por la mención del Libro de Enoch y eso) pero el personaje masculino es más misterioso que lo que se suele encontrar en el panorama normal. Además, ella es una larguirucha anémica que no se sabe dónde encasillarla. En todo caso, en el plano de "no-sabe-no-contesta", porque el libro tiene bastante más descripción que diálogo, cosa que no se agradece cuando lo estás leyendo en inglés.
Pero el tema está bastante bien llevado. Aún así, hay cosas que no quedan del todo claro, aunque lo más seguro es que eso sea mi culpa y que yo no me haya enterado porque he perdido algunas cosas a la hora de traducirlo. Cuando lo saquen en España va a gustar, aunque dudo a que a Laura Gallego le haga mucha gracia.

Y ya está, esto es todo. No me ha dado tiempo a más en lo que llevamos de año. He dejado el 3º de Millennium por perdido, porque no es el momento de leerlo. No me interesa, me cuesta ponerme a leerlo. Tendré que renovar los dos de Auster que cogí antes de Navidad y que no he vuelto a abrir, aunque uno lo paseé por todo Londres y lo abrí en el vuelo, pero me quedé embobada con las vistas de la ventanilla, así que no he leído nada. Tambien tengo El señor de las moscas en prestamos, que tendré que renovar de nuevo, aunque ya no creo que me de tiempo a leerlo para el club. Más que nada porque no tengo ganas de leerlo >.<
Nos vemos!

Happy New Year!

sábado, 26 de diciembre de 2009

Where the lines overlap

Welcome back!

Vengo más british que nunca y con muchos libros (y experiencias) en el bolsillo.
Londres es increíble. Yo ya llevaba una buena base literaria sobre la que buscar, aunque en tres días no he podido ir ni a la mitad de sitios que pretendía.
Yo quería ir a Webmister Abbey, donde están enterradas Jane Austen, las Bronte y unos cuantos escritores más, pero sólo pude verla por fuera. Aunque a penas me acordé de ellas al ver el Big Ben: después de haber leído tanto su descripción, después de haber visto tantas películas, al tenerlo delante 1: se me quedó la boca abierta (y hacía mucho frío, que conste, que era de noche), 2: me enamoré de él (más que de el David de Miguel Angel, que hasta ahora se llebaba la palma) y 3: empecé a no comprender a V ¿Cómo querer destruir algo así?
Literariamente hablando, no he podido ver mucho de Londres. Me costó Dios y ayuda convencer a mis acompañantes para ir a Baker Street, ya que ellos argumentaban que Sherlock Holmes no existía, y que por lo tanto el 221 b era un lugar obsoleto. Al final, el último día y tras muchas súplicas conseguí que me llevaran: lo flipé.
Me hice una foto en la puerta de la casa con un Bobby de la época, el cual me colocó un gorro y una pipa en plan Sherlock. Toda la calle estuvo riéndose un rato a mi costa, pero yo estaba tan felíz que me hice polvo los carrillos de tanto sonreír. No tuve tiempo de entrar al museo, pero sí que estuve un rato en la tienda: entre otras cosas (como la placa de Baker Street, que cuelga orgullosa en mi cuarto, o una postal con forma de cartel de la consulta de Sherlock) me compré dos libros de Holmes. Ya los tengo todos en español, pero me ví ante las ediciones inglesas, preciosas, y no me pude resistir. Son tan exclusivas que no he conseguido encontrar una imagen en internet en condiciones de ellas para ponerlas. Uno de ellos es The case-book of Sherlock Holmes, que fue el último que adquirí en español y como todavía no lo he leído (y los demás sí) me lo agencié para leerlo primero en inglés. Me acordé mucho de 84, Charing Cross Road, porque estaba encuadernado con cinta de punto de lectura y los cantos dorados, cosa que le llamaba mucho la atención a Helene Hanff en el libro.
Tambien compré otra edición de The hound of the Baskerville and The sign of the Four los dos juntos en una edición de tapa dura, recubierta de piel verde, con fotos del sabueso y con un mapa interior del páramo dónde se desarrolla la primera historia. Me enamoré del libro cuando lo ví.

Tambien fui, ahora que me acuerdo, en la primera noche que pasé en London al 84 de Charing Cross. No encontraba la placa que indicaba el lugar, porque tenía claro (me había metido en la web para comprobarlo) que la librería no existía. En su lugar hay un restaurante, pero en una de las esquinas queda una placa que reza lo siguiente:
No pude hacerme una foto, porque era de noche y no se veía nada, pero cuando me puse de puntillas y la toqué fue como estar viendo la vieja librería. Además, no muchas personas pueden jactarse de haberse tomado media pinta de cerveza en un pub en frente del 84. Disfruté en Londres como una enana.

Los demás libros llegaron después, en el aeropuerto. Porque en Londres los libros están muy baratos. Lo demás es carísimo, pero yo alucinaba con los precios de los libros. Además, aquí los libros en inglés valen más caros aún que en español.

Pues en el aeropuerto de Gadwick estuve buscando, y hay miles de millones de libros de vampiros, muy baratos. Todas las sagas de Crepúsculo, True Blood, los vampiros de Morganville, the Vampire Diaries (aunque no estaba el de Nightfall, que es el que yo estaba buscando), la saga de la casa de la noche... De todo. Peero yo estaba mirando cuando ví el 6º y por ahora último libro de Artemis Fowl: the time paradox. Yo ni siquiera recordaba que Eoin (que se pronuncia Owen, por si no ha quedado claro xD) hubiese escrito otro, pero cuando lo ví mi mano fue rápida. Es un buen tocho, así que pensaba que tardaría en leerlo. Además, en inglés leo mucho más despacio que en español. Pero nos cancelaron el vuelo, así que al final tras una noche de insomnio en el aeropuerto me lo tragué entero. Y es genial. Porque es exactamente lo que pedía la historia. Holly y Artemis, madre mía, cómo estaba tardando el asunto! Y aún así, lo deja en Stand-by. Pero es la leche. Como ya no quedaban personas que poner de enemigos, hagamos que Artemis se enfrente a sí mismo, en el pasado. Y menudo capullo estaba hecho.
No me preguntes cómo, pero lo más curioso es que tuvimos que coger un vuelo a Dublín para poder volver a España. Así que, cosas del Destino, yo iba rumbo al país sobre el que estaba leyendo (Artemis no sólo es irlandés, sino que la Mansión Fowl "está" ubicada en Dublín) Antes del vuelo me compré otros dos libros, porque no sabía si la cosa estaba igual de barata en Irlanda, y tampoco el tiempo que nos iban a tener atrapados en el aeropuerto. Al final acabé con un ejemplar de Dead to the world de Charlaine Harris. Sé que en España sale en Febrero, pero lo tenía delante de mis narices, y la cosa se quedó muy interesante la última vez. Además, es mejor leerlo en su idioma original, ¿No?
También me compré un libro llamado Hush, hush de una tal Becca Fitzpatrick. La verdad es que no tengo ni idea de lo que va, pero me gustó la frase, la edición y la temática promete. En cuanto lo lea, diré de que va la cosa. Además la edición está muy bien, en plan metalizado.
Y bueno, creo que voy a parar ya.
Ah, no. Al llegar a casa mi padre me había comprado dos libros por navidad. Por lo visto han puesto una tienda de libros de segunda mano al lado de mi casa. Me había traído El árbol de la ciencia, de Pío Baroja, que tenía ganas de leerlo y El lugar de los murciélagos, de Joan Manuel Gisbert. Me supongo el porque de que me lo haya traído, aunque dudo que la temática ronde en torno a los vampiros.
Bueno, ahora sí que estoy lista. He tardado en actualizar, pero esta me ha salido un tocho impresionante.
Estoy intentado leer el último de Millennium, aunque no me hace mucha gracia. Entre tanto nombre de mafioso sueco me pierdo.
Cuando consiga acabarlo, volveré a dar señales de vida.

Hasta entonces,
See you

Y, aunque no me guste colgar fotos mías, esto es una muestra de cómo están las calles de Londres y de cómo yo me iba parando cada dos pasos.

Merry Christmas!

sábado, 12 de diciembre de 2009

Waiting for the world to fall
























¡Hola!
Aquí de nuevo.
Fastidia mucho esto de que se te borren las entradas cuando estás escribiendolas, así que lo más probable es que esta no me salga como la otra ¬¬
A ver, empecemos por Brooklyn Follies, de Paul Auster. Laura y María me habían hablado mucho de Auster, y la verdad es que yo tenía ganas ya de probar con algo suyo. Aunque la bibliotecaria me insistió en que este libro es completamente diferente a todo lo demás que Auster ha escrito, a mi me dió por empezar por este. Y me ha encantado. Estoy enamorada del libro, en serio. Es genial. No sólo por los personajes, por la impecable forma de narrar, sino porque el argumento, que tampoco es algo del otro mundo (Un agente de seguros retirado y amargado que se va a Brooklyn por hacer algo) pero me encanta la forma en la que Nathan, el protagonista, va encontrándose con una serie de personas que no sólo cambian su vida, porque tambien se notan cambios en su personalidad. Además, Nathan intenta escribir su "Libro de las desgracias humanas", o algo así, y las historias paralelas son buenísimas. Un poco cafres, evidentemente, pero no tienen desperdicio.
He paseado el libro por toda la ciudad: de camino a la facultad, en autobús, en mi sofá, en la cama... No me he separado de él durante una semana.
Después de Brooklyn Follies mi bibliotecaria, Lali, me obligó a sacarme 84, Charing Cross Road, de Helene Hanff cuando le dije que me voy a Londres la semana que viene. Ahora tengo otro lugar más que visitar cuando vaya. Es precioso. El libro es pequeño (pero de Anagrama, por lo que no será barato) y son una serie de cartas que una americana algo impertinente manda a una pequeña librería de Londres, correspondencia que se acaba convirtiendo en más que un intercambio de demanda de libros raros. La verdad, se me pusieron los dientes largos cuando estuvieron hablando de una primera edición de Los cuentos de Canterbury, de Chaucer. Me parece que también mencionan algo de El fantasma de Canterville, uno de mis favoritos. (Por si no lo habéis leído, y tenéis tiempo, aquí está entero: http://es.wikisource.org/wiki/El_fantasma_de_Canterville)
Pues eso, que el libro me ha gustado mucho. Algún día de estos me lo compraré.
Y desde luego que lo recomiendo, es muy rápido de leer y merece la pena. Aunque el final es algo triste, y yo que me lo leí en el autobús, no sabía que cara poner.
Antes de leer 84, también saqué de la biblioteca Seda, de Alessandro Baricco. Recuerdo que este tambien era muy corto, porque me dió tiempo a leerlo en el camino a la facultad. Es un libro bonito, quizas algo parecido a 84 en que no es una historia común, o al menos no una manera al uso de contarla. En Seda pequeños capítulos te llevan hasta Japón. La "chica" de la historia me cayó mal desde el principio, y que conste que no he visto la película, por lo que mi prejuicio anti-Keira Knightley no es válido en este caso. Es un relato extraño, con un final, de nuevo, muy muy triste. Quizás comparta más semejanzas con 84, Charing Cross Road de lo que pensaba.
Ambas historias cuentan con una Helene, ahora que caigo.
Pues eso, debo decir que me está cundiendo a la hora de leer. Todo lo que no me cunde a la hora de estudiar.
También leí Tratado de demonología, de Chesterton. Los relatos cortos me gustaron mucho, aunque los largos no me hicieron mucha gracia, porque eran en plan fábula. No me terminó de convencer.
Por último, terminé de saquear la biblioteca sacando otros dos libros de Auster (que no recuerdo cuales son, y están en el piso de arriba, así que ya los comentaré la próxima vez, cuando me los lea) y el 3º de Millennium, que estaba por fin en la biblioteca, y sin una cola de espera para sacarlo. Sólo llevo unos capítulos, pero está bien por ahora. Continúa con el final del anterior, que me dejó con todas las ganas, sobretodo por el futuro de la inestable Lisbeth Salander.

Pues eso es todo por ahora. Es un poco pronto para decirlo, pero ¡Feliz Navidad!
Me encanta el invierno (L)
Nos vemos!